Evidencias de carcinogénesis
por estrógenos.
Existen varios tipos de evidencia de que los estrógenos
son carcinógenos:
- Evidencia experimental: en 1938 LaCassagne demostró
que era posible inducir carcinogénesis mamaria en ratón
macho mediante estradiol. Desde entonces se ha acumulado una
impresionante cantidad de datos confirmatorios [7,8].
- Evidencia epidemiológica: las mujeres tratadas
por con un estrógeno potente, el ditilestilbestrol, desarrollaron
cáncer de endometrio con mucha mayor frecuencia que las
no tratadas. La concentración elevada de estrógenos
en sangre de participantes en una cohorte bien conocida de enfermeras
tuvieron cáncer de mama al cabo de los años con
una frecuencia significativamente más alta que las de
concentración normal de estradiol [9,10].
- Evidencia clínica: la supresión de la
producción de estrógenos -mediante ovariectomía
quirúrgica, supresión de la secreción con
análogos de LH-RH o con inhibidores de aromatasa- o el
bloqueo de su acción intracelular -mediante antiestrógenos-
son tratamientos efectivos en la detención de la evolución
del cáncer de mama dependiente de estrógenos
[5,11].