Resumen
Las células epiteliales mamarias normales son bastante
pobres en receptores de estrógenos (RE) durante la época
reproductiva. No obstante, al menos la mitad de los cánceres
de mama son dependientes de estrógenos. Esta certeza
señala a los estrógenos como directores del proceso
de malignización de las células epiteliales mamarias
que han de llegar a provocar un cáncer, posiblemente
otorgándoles cierta ventaja proliferativa o de supervivencia.
Dado que la producción de estrógenos cae con la
menopausia, es contradictorio que los cánceres dependientes
de estrógenos aparezcan mayoritariamente después
de 10 años, o aún más tarde. Es posible
que la variabilidad en RE de las células epiteliales
sea el factor que asegure a las células mejor dotadas
la capacidad de supervivencia en un medio pobre en estrógenos.
Esta hipótesis se basa en el hecho de que los cánceres
de mama dependientes de estrógenos son más ricos
en RE que los tejidos mamarios normales y que los tumores independientes
de estrógenos.
Otro factor importante puede ser la capacidad de síntesis
autocrina de estrógenos por los enzimas intracelulares
mamarios, sulfatasas, hidroxilasas y aromatasas. La confluencia
de ambos procesos puede contribuir a crear las condiciones de
ventaja proliferativa de clones de células epiteliales
mamarias.
Al aumentar los estrógenos el número de ciclos
celulares, aumenta también la probabilidad de que se
acumulen errores espontáneos de la duplicación
del ADN. Algunas de estas alteraciones afectarían a los
genes de reparación del ADN, de modo que aparecerían
errores no corregidos que se sumarían a las alteraciones
genéticas producidas por agentes fisicoquímicos.
Este conjunto de alteraciones, en cuya base estuvieron los estrógenos,
probablemente de lugar a la desregulación de la expresión
de genes importantes y a disfunciones múltiples características
del proceso carcinogénico mamario.
Summary
Normal epithelial mammary cells are quite poor in estrogen
receptors (ER) during the women fertile period. However, at
least half of the mammary cancers are estrogen-dependent. This
points to estrogens as conducting the malignization process,
possibly by providing the epithelial mammary cells with either
proliferative or surviving adventage. Since the estrogen production
decreases after menopause, it seems contradictory that the estrogen-dependent
mamary cancers appear 10 years or longer after menopause. It
is possible that variability in ER content of the epithelial
cells were the key factor, by contributing to survival of the
ER richest cells in a low estrogen environment. This hypothesis
is supported by the proved ER richness of the estrogen-dependent
mammary tumors over the normal mammary tissues and over the
estrogen-independent tumors.
Another important factor is the capability of the mammary epithelial
cells of self producing estrogens by means of their own enzimes
-sulfatases, hydroxilases and aromatase.
Concurrency of both ER-richness and self-produced estrogens
could provide a considerable proliferative adventage for some
epithelial cell, thus becaming fast growing clones. The estrogen-driven
proliferative process increases the probability of spontaneous
DNA replication errors in the epithelial cells. Some of these
errors may affect to DNA reparing genes, thus appearing uncorrected
DNA errors that will sum to those alrready present in any cell
due to physico-chemical factors.
Accumulation of DNA alterations, in which origin were the estrogens,
may in turn affect important regulatory genes thus provoking
the varied disfunctions that can be found in the estrogen-dependent
mammay cancers.